Entre los Simios

28/5/08

En la caja de zapatos

Lo que sigue es algo que leí hace un tiempo en Unicef.

En un patio de una escuela de Kenya cuelga una caja de zapatos de las ramas de un viejo árbol. Es la question box, una caja de preguntas para los estudiantes de la escuela. Está pensada para que los niños y niñas, de hasta 14 años, obtengan respuestas a preguntas que les causaría apuro formular en público.

Las preguntas se refieren sobre todo a sexualidad y al sida. Un niño se cuestiona cuál es la mejor manera de preguntar a sus padres si tiene el VIH, y afirma que tiene miedo de que lo abandonen. Otras preguntas son más directas: “¿Cuánto tiempo se tarda en morir?". Y otras son reveladoras de lo que sufren y confrontan muchas jóvenes y mujeres: "Un hombre mayor me ha ofrecido todo lo que necesite. Le encantan las mujeres. ¿Qué puedo hacer para qué se ocupe de mí sin convertirme en su amante?", reza el mensaje de una joven.

El club de salud de la escuela se reúne dos veces por semana para vaciar la caja de zapatos y formular las preguntas de los niños. Los maestros leen las preguntas en voz alta y los jóvenes, mitad niños mitad niñas, debaten entre ellos. El maestro proporciona la información que desconocen. De inicio, son los miembros del grupo quienes se benefician de la información. Pero tras las reuniones, está claro que las respuestas circulan por el patio de recreo y luego revierten al conjunto de la comunidad.

A nuestros ojos de vanidoso occidental (desenfocados, torpes), la caja de preguntas y el club de la salud pueden parecer un mecanismo algo anecdótico para divulgar información. Pero no lo es en absoluto. La caja de zapatos protege la identidad de quienes realizan las preguntas, que al ser anónimas, son más sinceras y directas. El grupo permite a los niños y las niñas participar en el proceso de lectura colectiva de respuestas.

Como esta historia, África ofrece bellos ejemplos de lo humano, de vida, de la sencillez, de buenas prácticas, de esperanza. África está mal, claro, es de tontos negarlo. Pero tiene otras caras más allá de Mugabes, Darfurs, hambrunas, sequía, cayucos, explosiones de xenofobia, refugiados, guerras, minas, coltán o diamantes… ¿Por qué no hablamos más de estas caras? Historias como estas hay miles, sólo hay que buscarlas.

Etiquetas:

2 Comentarios:

  • Completamente de acuerdo!
    estoy un poco harto de que Africa solo interese a los medios de comunicacion cuando hay guerras o algun tipo de desastre.
    Tras esas guerras y hambrunas, hay tambien bonitas historias como la que nos cuentas de la caja de zapatos. Hay miles de sonrisas escondidas tras tanta desgracia. Solo hay que querer verlas
    un abrazo

    anotó Blogger Alex, a las 11:52 p. m.  

  • Pues hay que ir a África y descubrir esas historias y sonrisas escondidas que dices. ¿Si no pisan el continente, cómo hablan de África los medios? ¿Cómo hablan de sus gentes? Gracias por tu comentario, un abrazo

    anotó Blogger Dani, a las 6:18 p. m.  

Publicar un comentario

<< Volver a página principal